Nacimiento del mundo Según La Mitología Kogui

Al principio, todo era agua y oscuridad. No había tierra, ni sol o luna, ni nada vivo. El agua era la Mama Grande. Era la mente dentro de la naturaleza, la fuente de todas las posibilidades. Era la vida naciendo, el vacío, el pensamiento puro. Tomó muchas formas. Como virgen se sentó en una piedra negra en el fondo del mar. Como serpiente rodeó a la tierra. Era la hija del Señor del Trueno, La Mujer Araña cuya tela envolvió los cielos. Como Madre del Hielo moraba en una laguna negra en las alturas de la Sierra; como Madre del Fuego habitaba en todo fogón.

En el principio, la Mama Grande comenzó a hilar sus pensamientos. En su forma de serpiente colocó un huevo en el vació, y el huevo se convirtió en el universo. El universo tenía nueve capas, cuatro del mundo inferior y cuatro del superior, con un plano de contacto, el mundo central de los seres humanos, que era el quinto. Los cuatro mundos inferiores fueron creados primero, luego los cuatro superiores, cada uno resplandeciente con la luz de su propio sol. La quinta capa, el nivel que une las mitades superior e inferior del universo, es el sol- tierra/noche-tierra, la tierra de los seres humanos, la conexión entre los reinos cósmicos.

Cuando la Mama Grande concibió el universo de nueve capas, se fertilizó a sí misma ungiendo uno de sus pelos púbicos con su sangre menstrual y luego se fecundó a sí misma con un palito de poporo.

Parió a Sintana, un jaguar de cara negra, el prototipo del ser humano. Luego Sintana colocó en uno de los pelos púbicos de su madre, un pequeño trozo de una de sus uñas y un collar de piedras rojas en el ombligo de su madre. Con el palito de poporo los hizo penetrar en su cuerpo, quedando así preñada con los Señores del Universo, los cuatro puntos cardinales, el cenit, el nadir y el centro. El señor del cenit es el sol. El señor del nadir es el sol negro, el hermano mayor de nuestro sol. Tan pronto como el sol se pone en el horizonte, aparece este señor de la oscuridad, un sol negro que se estremece como una luna oscura.

En el principio el universo todavía era blando. La Mama Grande lo estabilizó al insertar su enorme huso en el centro, penetrando las nueve capas en el eje del mundo. Los Señores del Universo, nacidos de la Mama Grande, hicieron replegar el mar y levantaron la Sierra Nevada en torno al eje del mundo, enterrando sus pelos púbicos en la tierra.

Luego la Mama Grande colocó tiestos en la superficie y de su uso desenrolló una tira de hilo de algodón con la que trazó un círculo en torno a las montañas, circunscribiendo así la Sierra Nevada, que declaró ser la tierra de sus hijos. De esta manera el huso se convirtió en un modelo del cosmos. El disco es la tierra, la voluta de hebra es el territorio de las gentes, las hebras individuales del algodón hilado son los pensamientos del sol. El cono blanco de hilaza representa las cuatro capas del mundo de arriba, pero debajo del disco el algodón es negro e invisible. El sol, al moverse en torno a la Tierra, hila la hilaza de la vida y la recoge en torno al eje del cosmos, las montañas de la Sierra Nevada, la tierra natal de la Mama Grande.

       Mito Kogi

2017-10-29T09:07:46+00:00